SEGUNDO DERECHA

08 abril 2006

Las ciencias secretas III

Aristizar la conveniencia y fluir hacia el abismo. Centenares de paladines exhibiendo la lisergia del abandono de los viejos ideales. Canoas en La Fenice. Demiurgos extraños, armagedones afrodisíacos, y alquimistas rubalcabianos.
El fin del mundo fluctúa cual arancel por la colina del continente perdido. Los profetas negocian la suerte de la especie efigiente. Nadie detrás del espejo asiste atónito al espectáculo. Y giran los alarmistas, estacionan los dinámicos y perduran los viejos fachiosos desde la almoneda del consejo de administración.
Un jaguar recorre las estepas, las taigas, y los desvaríos. Todos parecemos espectadores hirsuteados por mares de madreselva matrixiana y océanos de pantomima fósilmediática que ha enajenado las branquias cerebrales que se suponían el respiradero de los supervivientes. Será cosa de los siglos.

Leviatanes o demiurgos, faustos o infaustos, qué mas da, cuando se trata de almoquinar la casa, esfoliar la espalda y hacer reir al niño malcríado que llevamos dentro.