SEGUNDO DERECHA

14 abril 2006

Las Ciencias Secretas IV

Espías bajo la almohada. Un sinfín repertórico de depredadores depreciados acorralan la nube tóxico erudita que ocasiona el efecto mariposa. Un sillín en la torpeza. Un manantial en el asteriode. Hay catapultas de bronceados requeteantárticos. Y maharahás del desatino aluciendo la noche de Walpurgis.

Un catálogo de sensacines variopintas y deicidas enmudecen ateridas de dolalgia. Sin embargo en el cruce de caminos, los aquelarres son fiestas furibundas y psicotrópicas que fervorean el herigro, orean el maniatismo y potencian el valus suicide. Contrariando los rictus brujeriles y las orgías de laúdano y muérdago se halla henchido de hirsutez un ser balsámico, a cuatro patas, destripado por las huellas huidizas de la antesala de los estigios. Sed bienvenidos a la locura de la sensatez bargiana, entre las hayas, los limos y los rododendros.

Consentid la estulticia de los abedules, y la insensatez de los abetos. No aborrezcais en vano porque falles el penalty de la consciencia. La grada es agradecida, la jauría es una masa de grumos y escolaris. Audacia. Risantria. Androgenia. Todo es posible en el claro del bosque, bajo la luz de venus, la refulgencia de las luciérnagas y el vahído torvo del búho leonado de los mares de saturno. El álgebra emponzoñada de la arcadia no podrá impedir el devenir del viejo aquelarre republicano.

1 Comentarios:

  • At 14 abril, 2006 21:26, Anonymous Anónimo said…

    La espesura vivencial
    se expande sobre la brisa
    y la población
    se inmoviliza.
    Y la quietud trasciende
    la locuacidad
    hacia un abismo reaccionario.

     

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