SEGUNDO DERECHA

22 diciembre 2006

DESEOS Y PLACER

PLACER

La alegría y perfume de mi vida es la memoria de esas horas
en que encontré y retuve el placer como lo deseaba.
Alegría y perfume de mi vida para mí, que detesté
cualquier goce de amores rutinarios.


DESEOS

Como cuerpos bellos de muertos que no han envejecido
y los encerraron, con lágrimas, en una tumba espléndida
-con rosas en la cabeza y en los pies jazmines-
así parecen los deseos que pasaron
sin cumplirse; sin que ninguno mereciera
una noche de placer, o un alba luminosa.

15 diciembre 2006

Blandidas Blandengues V

No puedo sino estar de acuerdo con esa emotiva expresión ¿por qué no colgais fotos?" Convirtamos en blog en un maremagnum de fotos. Sí, porque la permanencia y la intimidad pueden llegar a conmovernos al punto de ponernos románticos, idiotizar nuestras hormonas y lanzarnos a una vorágine de amor universal. ¡Vive l'amour!.

A todo esto, detecto una atmósfera de descanso del guerrero de lo más embriagadora y plácida. Animo a blandir la palabra, el último refugio de la agresividad contenida. De ello versa esta blandida, más necesaria por su fondo de grito al eter internaútico que por su manido mensaje y su vulgar forma.





"Como espía sardo me arrojo a veces al recuerdo de aquellos años, aquellos primeros juegos en la calle, aquella impetuosa pandilla de jóvenes energúmenos:

Salió Manuel hacia el frente en Cuenca dijo que volvería con la tricolor ensortijada al cabello y enarbolada. Creo que no volvió. Jaime cayó en el bajo Aragón. Miguel en el sur de Madrid.
Aun peor fue para Alberto y Jose “Pepón”, que fueron capturados y juzgados, condenados y ejecutados todo de una.
Aquel grupo de insolentes de barrio, cuantos recuerdos nostálgicos me asaltan a veces.
Pedro José salió por los Pirineos.

¡Dichosos juegos de infancia!

Matías y yo quedamos aquí, en el barrio, para siempre, con el miedo y la hostilidad penetrando por cada rendija de nuestra existencia, por cada proyecto emprendido, por cada mirada desafiante.

Para el resto de la pandilla la cosa no fue distinta. Solo que se apostaron enfrente. Jesús y Pepe Mora cayeron en el sur de Madrid. Los demás triunfaron, Lucas, José “Pepillo”, el Cuesta, Miguel Moreira… Incluso he oído decir que alguno llegó a gerenciar una empresa de alto nivel o a capitán del ejército.
Aquellas correrías por los solares del barrio qué lejos nos llevaron.
Hoy todos somos héroes anónimos. Ya lejanos.
Pero hay una perseverancia en la evocación de los primeros años que solo se siente cuando la memoria reciente falla y la jubilación te alcanza.

Hace unos días mi hijo me ha comentado que Lucas, Pepillo, Moreira, y Cuesta consideran una indignidad que se revisen los juicios de Alberto y Pepón. Que se le devuelvan a sus familiares los bienes incautados a Manuel a Jaime a Miguel a Matías y a mí. La verdad es que lo veo bien. Es solo que uno a veces querría haber sido Pedro José y no haber vuelto nunca. Pero esta maldita cabeza mía no puede evitar volver y volver a las correrías del barrio, los gritos de madre desde la ventana, la persecución inocente de las niñas adolescentes…

Debe ser cierto. Después de tantos años, quién necesita evocar la memoria

Sino es para lanzar un interminable grito de rabia, una blandida apocalíptica que remueva y colisione las impensables conciencias de esos que durante tantos años no aprendieron más que a negar, reprimir, insultar, incautar, condenar y ejecutar. Incluso a Lucas, Pepillo, Moreira y Cuesta."

INTIMIDAD

Soñamos juntos
juntos despertamos
el tiempo hace o deshace
mientras tanto

no le importan tu sueño
ni mi sueño
somos torpes
o demasiado cautos

pensamos que no cae
esa gaviota
creemos que es eterno
este conjuro
que la batalla es nuestra
o de ninguno

juntos vivimos
sucumbimos juntos
pero esa destrucción
es una broma
un detalle una ráfaga

un vestigio
y un abrirse y cerrarse
el paraíso

ya nuestra intimidad
es tan inmensa
que la muerte la esconde
en su vacío

quiero que me relates
el duelo que te callas

por mi parte te ofrezco
mi última confianza

estás sola
estoy solo
pero a veces
puede la soledad
ser
una llama.

08 diciembre 2006

PERMANENCIA

Duro decir:
Te amo,
mira cuánto tiempo, distancia y pretensión
he puesto ante el horror de esa palabra,
esa palabra como serpiente
que viene sin hacer ruido, ronda
y se niega una, dos, tres, cuatro, muchas
veces,
ahuyentándola como un mal pensamiento,
una debilidad,
un desliz,algo que no podemos permitirnos

-ese temblor primario
que nos acerca al principio del mundo,
al lenguaje elemental del roce o el
contacto,
la oscuridad de la caverna,
el hombre y la mujer
lamiéndose el espanto del estruendo-

Reconocer
ante el espejo,
la huella
la ausencia de cuerpos entrelazados
hablándose.

Sentir que hay
un amor feroz
enjaulado a punta de razones,
condenado a morir de inanición,
sin darse a nadie más
obseso de un rostro inevitable.

Pasar por dias
de levantar la mano,
formar el gesto del reencuentro y
arrepentirse.
No poder con el miedo,
la cobardía,
el temor al sonido de la voz.
Huir como ciervo asustado del propio
corazón,
vociferando un nombre en el silencio
y hacer ruido,
llenarse de otras voces,
sólo para seguirnos desgarrando
y aumentar el espanto
de haber perdido el cielo para siempre.

04 diciembre 2006

¡¡ Hay vida inteligente en el Segundo Derecha !!

Comentarios a las Blandidas Blandengues:

el usuario anónimo dijo...

aburres

01 diciembre, 2006 21:39

El usuario anónimo dijo...

uffff
comedor social municipal
ni se parecen
asi como lo planteas parece que estamos cerca, pero me parece que a cien años luzzzzzz
por desgracia, la realidad de nuestros tiempos es mucho mas desgarrante, Jardiel no puede llegar a esas cosas, o una, o otra,
cuando estas en la otra, es puntos suspensivos.........,desde luego, no aprendiz de carpintero

01 diciembre, 2006 21:51

El usuario anónimo dijo...

las letras bailan en la pantalla hasta aparecer sinsentidos consentidos... minuto a minuto jadeo a jadeo paso a paso la vida es mucho mas puta y yo TAN CONTENTO el hambre de las neuronas es mas dañino que el del estomago,aunque lo tengas perforado

02 diciembre, 2006 00:07

El usuario anónimo dijo...

A lo mejor tienes que revisar qué tipo de amigos bochornosos tienes y pensar que ya no cabes en este bonito piso. ¿En qué momento te alejaste de tus raices, de aquellos años en los que eructar era lo más inteligente que habías oido jamás?

Váyase señor .........

02 diciembre, 2006 19:41

El usuario anónimo dijo...

Límpiate los dientes, lávate los pies, cósete el jersey, píntate las uñas, cámbiate las pilas, cámbiate las pilas, cámbiate las pilas..........

02 diciembre, 2006 19:54

El usuario anónimo dijo...

¿por qué no subís fotos?
son mas entretenidas y no tiene uno que dejarse los ojos pegaos a la pantalla
de paso le quitais tragedia a esto, que parece que os estais peleando toldía, joer, pero que no es verdad, porque se que sois mas amigos que marranos, joer

04 diciembre, 2006 00:07

El usuario anónimo dijo...

Si este es el segundo ¿cómo será el tercero? Porque se trata de un psiquiatrico ¿No?

¡Madre mía! ¡Con la de neuronas que hacen falta p'arreglar el mundo y éstas en estanbay! ¿O es en formol?

Venga; mucho ánimo. Y mucha paciencia.

Dr. Mabuse

PD: Comentarios así se merecían estar en un post.

01 diciembre 2006

Blandidas Blandengues IV

El hastío consume mis últimos intentos de leer con normalidad segundoderecha. Hemos llegado al bochorno sin apenas darnos cuenta. Hemos culminado la cima del desangre intelectual casi sin haberla conquistado.
Y no digo nada de los lamentitos...
Magníficos accidentes polipoéticos. Años ha. Años que tarareo mentalmente al leer esas cosas. ¡Qué digo leer!. Leer implicaría centrar la atención y eso no es posible. ¿Cómo leer van a por nosotros, van a por nosotros, van a por nosotros, uh uh, uh? Grito de placer y de impotencia generandi.
Eso sí, todo compensado con las emociones sentidad al leer eso de aprender y ¿serás, amor? Tan sentido como vivido. Si alguien necesita un sicólogo aquí en las blandidas balndengues tenemos la terapia perfecta: léase los veinte episodios de las ciencias secretas seguidos y sin respirar. Y mientras tanto:








"Jardiel relamía la lata de atún mientras pensaba el hambre que había pasado. Los días tristes le encogían el estómago al punto de cortocircuitar su apetito.
La calle era un lugar difícil para sobrevivir. Había pensado qué tal podría irle con un trabajo gremial, comenzar como aprendiz de carpintero, o cristalero o repujador… Pero no se decidía a dar el paso. Quién iba a acoger a un chico sin formación, sin familia ni vivienda, cubierto de harapos y con el hambre como bandera…
Los puntos suspensivos constituían su fórmula de expresión preferida. Casi todo para él era indefinido o de final incierto.
Un día cuando aún vivía en casa de su madre había visto en la televisión unas imágenes en blanco y negro de un vagabundo con bastón y sombrero hongo que cocinaba un calcetín. Le habían encantado aquellas fotos móviles que tan simpáticamente retrataban la miseria.
Pero aquello le estaba ocurriendo a él. Era cierto como el respirar y no la imagen estática de una película romántica.
Se sentía desintegrar. No quería evocar la muerte de sus familiares ni sus otras desgracias. Simplemente sonrió, dejó la lata de atún, y se dijo a sí mismo que ahí afuera, en la calle, entre cartones, existían grandes aventuras por vivir y le estaban esperando.
Salió afuera del comedor social municipal y fue caminando lentamente toda la avenida verde junto al río…"

¿SERÁS, AMOR?


¿Serás, amor
un largo adios que no se acaba?
Vivir, desde el principio, es separarse.
En el mismo encuentro
con la luz, con los labios,
el corazón percibe la congoja
de tener que estar ciego y sólo un día.
Amor es el retraso milagroso
de su término mismo:
es prolongar el hecho mágico
de que uno y uno sean dos, en contra
de la primer condena de la vida.
Con los besos
con la pena y el pecho se conquistan
en afanosas lides, entre gozos
parecidos a juegos,
días, tierras, espacios fabulosos,
a la gran disyunción que está esperando,
hermana de la muerte o muerte misma.
Cada beso perfecto aparta el tiempo,
le echa hacia atrás, ensancha el mundo breve
donde puede besarse todavía.
Ni en el lugar, ni en el hallazgo
tiene el amor su cima:
es en la resistencia a separarse
en donde se le siente,
desnudo altísimo, temblando.
Y la separación no es el momento
cuando brazos, o voces,
se despiden con señas materiales.
Es de antes, de después.
Si se estrechan las manos, si se abraza,
nunca es para apartarse,
es porque el alma ciegamente siente
que la forma posible de estar juntos
es una despedida larga, clara
y que lo más seguro es el adiós.

http://amediavoz.com/salinas

Ante todo mucha calma

Llach - Chao



Lluis Llach:
no estoy de acuerdo con que el mundo está avanzando, y menos en la senda de la democracia y la libertad. Su avance es sólo temporal. Los valores que defendíamos hace veinte años han caído en saco roto. El avance tecnológico del mundo actual no trae consigo ningún avance desde el punto de vista social ya que parece que se encuentran en dinámicas antagónicas. La Humanidad está sumida en una crisis absoluta.


Manu Chao: la tecnología avanza a toda leche. Por el contrario, en cuanto a las relaciones humanas, seguimos en la Edad de Piedra. Seguimos cometiendo los mismos errores de hace dos mil años. El que tiene el poder sigue machacando al que no lo tiene. No renuncio a los avances tecnológicos si bien denuncio que las relaciones humanas, de los pueblos y de los países no avanzan a la misma velocidad y en el sentido de mitigar las injusticias de la pobreza.

Lluis Llach: osaría a decir que la defensa de muchos valores han empeorado durante estos últimos años. El escarmiento de las dos Guerras Mundiales provocó una voluntad de ir en otra dirección radicalmente distinta a la del Holocausto. Sin embargo, bajo la amenaza de la supervivencia económica, se nos obliga a la inhumanidad. Parece un argumento ofensivo. Sin embargo, esconde una realidad muy cruel que nos empuja a ir por la vida pegando codazos al que tenemos al lado. Se nos pide que seamos Teresa de Calcuta cuando el sistema imperante defiende la agresividad como forma de conducta.
La incoherencia es absoluta. Cada vez creemos menos en la solidaridad. En definitiva, el sistema te obliga a ser un cabrón


Entrevista completa

http://www.circopatasarriba.org/articulos/articulos.html