Manuales de Insurgencia II
Los Obispos de la Subcomisión Episcopal para la Familia y Defensa de la Vida de acuerdo a las Orientaciones morales aprobadas por la Conferencia Episcopal Española, manifiestan:
“En el terreno de la vida, nos encontramos en un momento preocupante de nuestra historia. Por un lado, los recientes cambios legislativos han llevado a que España tenga una de las legislaciones que menos protege la vida humana en el mundo entero. Por otro lado, desde las instituciones se promueve la promiscuidad sexual con la falsa esperanza de que el preservativo o el recurso a la “píldora del día después” permitirán una práctica “segura” del sexo. Pero al contrario de lo esperado, las enfermedades de transmisión sexual y los abortos siguen creciendo.
Por ello, como Pastores del “Pueblo de la Vida” (Evangelium vitae, n. 78), tenemos que denunciar la extensión en nuestra sociedad de una verdadera “cultura de la muerte”, una visión del hombre que deja sin fundamento sus derechos fundamentales y diluye en la conciencia social el valor de la vida y la dignidad de la persona. “
Y digo yo, eso de cultura de la muerte, ¿a qué se referirán? ¿acaso al dios metodista de Bush? ¿acaso a los imanes islámicos que defienden la guerra santa? ¿acaso a los 650.000 muertos en Irak, cuya invasión bendijo su adorado ex-presidente?
Y vuelvo a decir, ¿qué problema –sino paranoia- tienen los Obispos con la promiscuidad sexual? ¿acaso es que la han probado poco?
De lo que no tengo la menor duda es que un ciudadano demócrata, con una visión del hombre que integre sus derechos fundamentales y su dignidad como persona, no puede fijar como modelo a los Sres. Rouco, Cañizares o Martínez Camino. Si el factotum moral de una sociedad se construyese sobre ellos, este blog permanecería cerrado por indigno, promiscuo, abortivo, e inseguro respecto al sexo. O por ejercer una versión del librepensamiento.
Me remito al pasado reciente…, tan reciente… Escribe Julián Casanova
“La religión sirvió a Franco de refugio de su tiranía y crueldad. La Iglesia le dio la máscara perfecta. Tan perfecta que todavía hoy se discute qué es lo que había detrás de ella: un santo o un criminal de guerra”.
“Qué pasaría si nunca cambiase nada”: los demócratas vemos una fotografía con el dictador y sus presentes defensores, Obispos, Diputados, Alcaldes, Concejales, ensalzándole, rodeándole como una guardia pretoriana, y nos preguntamos: qué pasaría si nunca cambiase nada, que pasaría si nos hubiésemos quedado en aquello, qué pasaría si volviésemos atrás como a todos esos les interesa, al “totalitarismo divino”.
En fin, si como afirma el Sr. Rouco, España era un país moralmente más decente y más fiel al cumplimiento de los preceptos católicos en los años cincuenta del siglo XX que hoy, yo me borro de nuevo
¡Y estamos hablando de la religión más practicada en el primer mundo!

2 Comentarios:
At 25 marzo, 2007 12:42,
Anónimo said…
Bien!
El miedo al cambio sólo indica falta de inteligencia emotiva. Si no se mueve nada, todo es previsible y así seguirán sus pobres vidas en la calma chicha de lo esperado, de lo inamovible, en la falta de sorpresa, de incertidumbre, de vida, vida misma.
Enhorabuena, sigue así.
At 11 mayo, 2007 11:54,
Anónimo said…
Y si tenemos que volver atrás
para empezar de nuevo?
Vivimos de espaldas y con los talones al borde del precipicio,
el 27 de mayo puede ser un buen dia, o las próximas generales.
Dice el refrán : Cuándo veas las barbas de tu vecino...
No te rindas monobloglogo!!!,
lo estás haciendo muy bien.
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