SEGUNDO DERECHA

18 mayo 2007

Una de humor

11 mayo 2007

Me gustan los recitales

Sigo asistiendo estupefacto con la inocencia del joven que dejé de ser…
No hay juegos de luces ni efectos sonoros punteros.

Solo lírica griega, una guitarra y grandes divos del recitado poético.

Setenta veces siete te negaré:

1.) Esencia

A mí
que construyo casas,
en casa
cada casa que construyo
se me cae
encima.

Así discurre el devenir del sujeto. Un día, en un recital todo el público cantará sus versos, y el autor será el público.

La verdadera dimensión de la poesía se contrae a son (¿show?) de los sentidos.

2.) Existencia

De verdad, que si mi mano fuera un río… Te diré que soy el hombre inconexo que viaja sin cabeza por la orilla del río y tose, te doy una vida quebrada y rompible. En esta calle sin costillas, cuando aprenda a respirar respiraré. Antes no.

Libérrimo festín:

Luces suceden
Sonidos, todos los del vaivén de las noches
Y gentes, voces, esperas...

Ya no recuerdo el día aciago
En que no viniste a mí, ni fui a ti.
Aquel druida…

La oscuridad me renace.
Vuelven los partisanos
y es la hora de los niños


3) Substancia

Y pienso ahora en el anodino día en que no esté.
Seré ausencia anónima,
imperceptible.

Aunque sé que en la nube de la escena
un barrido seco de la mirada
durante un segundo, detendrá su atención
extrañante y extrañada.
Y no estaré.
Será suficiente,
porque la poesía
debe continuar.


(De copyright no se abona un duro)
A los anónimos reptantes -Lovecraft-